Cómo plantar albahaca en tu casa

La Ocimum basilicum o popularmente conocida como albahaca o alhábega es una planta que durante años ha formado parte de la alimentación de muchas familias y de un amplio número de remedios de la medicina tradicional en variadas culturas. Esto se debe a que su valor nutricional y los beneficios que su contenido puede brindarle a nuestro organismo hacen que cada día más y más personas comiencen a añadirla a su dieta alimenticia.

Por su parte, esta es una hierba anual que se puede cultivar con facilidad si se encuentra en climas tropicales, la misma puede llegar a alcanzar una altura no mayor a los 130 centímetros, pero por lo regular no supera el medio metro y se puede decir que sus hojas son la parte más utilizada con diferentes usos culinarios y medicinales.

¿Cuál es la razón de que esta la albahaca sea tan demandada?

Lo que ha hecho que millones de personas se vean interesadas en el consumo de esta planta es principalmente su valor nutricional y todo lo que este puede aportar al organismo como, por ejemplo:

  • Tratar el insomnio.

  • Combatir la ansiedad.

  • Estimular el intestino para regular su funcionamiento.

  • Combatir la fatiga y el cansancio.

  • Eliminar los cálculos renales.

  • Combatir infecciones.

  • Reforzar el sistema inmunológico.

  • Rejuvenecer.

  • Combatir procesos inflamatorios.

  • Combatir la tos y el resfriado.

  • Combatir la caída del cabello.

  • Mejorar el proceso de cicatrización.

  • Entre otros.

¿De qué forma puedes tener tu propia albahaca en casa?

El poseer una de estas plantas al alcance de tus manos puede ser algo realmente bueno ya que puedes consumirla con mayor frecuencia y beneficiarte de sus propiedades. A continuación, te daremos unos consejos y te explicaremos de qué forma puede lograrlo:

Consigue unas cuantas semillas o plantas pequeñas para trasplantarlas y planifica el lugar en el que planeas hacerlo tomando en cuenta que requiere de climas templados y un contacto directo con la luz solar la ayudara a crecer y desarrollarse con facilidad.

Cuando sepas dónde los colocaras, lo más recomendable es preparar la tierra utilizando abono ya que esta planta necesita de un sustrato rico en materia orgánica. Puedes remover la tierra y agregar unas cuantas hojas secas y residuos de frutas para prepararla si no puede adquirir abono y de esta forma podrás ahorrar un poco de tu dinero.

Una vez tengas preparado el terreno, deberás sembrarlas a una distancia mínima de medio metro para que puedan crecer adecuadamente sin robar los nutrientes de las otras, recuerda que esta planta posee un tallo ramificado y puede expandirse de forma horizontal y de esta manera tropezar entre ellas.

Con relación al sistema de riego que debes realizar, te recomendamos que lo hagas todos los días o mejor aún implementa un sistema de riego por goteos que le permita a la tierra mantener su humedad y de esta forma tus plantas podrán obtener una buena hidratación y la absorción de los nutrientes del suelo será más sencilla, pero ten mucho cuidado con no abusar de la cantidad de agua porque un exceso de la misma puede causar la aparición de hongos.

Las cosechas serán constantes y esto ayudara a estimular la producción de hojas todo el tiempo así que nunca escasearan y te mantendrá surtido todo el tiempo.

Dato curioso sobre la cosecha de albahaca

Si bien es cierto, uno de los mayores problemas para las plantas son los insectos que pueden llegar a consumir las cosechas constantemente, pero este no es el caso de esta planta ya que se caracteriza por mantener alejados mosquitos, polillas, ácaros, escarabajos, moscas y muchos más. A este respecto, la verdadera amenaza que asecha a este tipo de cosechas es la plaga de los caracoles que sin darte cuenta puede acabar con tus plantas es muy poco tiempo a pesar de ser unos animales tan lentos.

Para combarlos podemos utilizar un amplio número de medios como, por ejemplo: trampas elaboradas con hojas de lechuga, agua de azúcar, cerveza, cascaras de naranja, sandia, migajas de pan y colocarlas en lugares sombríos ya que estos pequeños depredadores de plantas no gustan del contacto con la luz.

Otra arma que te puede ayudar a combatirlos es la sal, esto se debe a que el cloruro de sodio los deshidrata, pero ten cuidado a cómo utilizarlo porque esto también puede dañar tus plantas si la usas en exceso.

Muchos jardineros expresan que el utilizar cascaras de huevo rodeando sus cosechar mantienen alejadas a las babosas y evitan que estas acaben con sus plantaciones.

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