Cómo tratar el hígado graso con la ayuda de algunas frutas

Por Amir / hace 1 semana / 0 Comentarios ».

Como todos saben, el hígado graso es una patología que debe ser vigilada y se debe llevar un control y tratamiento para mantener regulados los niveles de grasa que se acumulan en este órgano. No esté demás mencionar que este problema viene acompañado por síntomas como fatiga, malestar general, dolor en el abdomen, entre otros.

Aunque no lo creas, esta es una enfermedad muy común y se da cuando al organismo se le hace difícil el procesar las cantidades de grasas que se ingieren y estas llegan a acumularse en el hígado entorpeciendo y relentizando sus funciones.

Estas son algunas de las frutas que pueden ayudarte a tratar el hígado graso

Las fresas: Estas pequeñas infrutencias además de poseer un delicioso sabor también pueden ser de mucha ayuda a la hora de depurar tu organismo y optimizar las funciones de este órgano. Además, su elevado contenido en fibra puede coadyuvar a un adecuado funcionamiento del sistema digestivo y por lo tanto procesamiento de las grasas.

De las fresas también podemos obtener calorías, ácidos grasos, sodio, calcio, hierro potasio, magnesio y vitaminas A, B y C. Con esto queremos decir que no solo mejoraras las funciones de tu hígado, sino que al mismo tiempo podrás hacer muchas más cosas para mejorar tu salud.

Los limones: Nuevamente sale a resaltar el nombre de esta fruta a la hora de la salud, cabe destacar que los limones son utilizados en muchas formas que van desde limpieza, medicina e incluso comidas, postres y jugos. Una de las ventajas que esta fruta nos brinda es el poder depurar nuestro cuerpo, es por esa razón que la mayoría de las veces forma parte de las conocidas dietas desintoxicantes.

Sabemos que el limón es un quemador de grasas por excelencia, así que puede ayudarnos a combatir los niveles elevados de colesterol y triglicéridos para evitar que estos se lleguen a acumular y obstruyan arterias o se alojen en órganos impidiendo que trabajen adecuadamente.

El tamarindo: Reconocido por su poder depurativo, el tamarindo puede ayudarnos a expulsar los residuos, grasas y toxinas acumuladas por medio de la estimulación del intestino gracias a la cantidad de fibra que posee. La mejora parte es que esta fruta posee propiedades que le permiten actuar como un protector y descongestionantes este órgano.

Con esto queremos decir que al mismo tiempo que ayuda a desechar la grasa también puede mantenerlo protegido y ayudarnos a perder peso, pero obtenido la nutrición adecuada porque al estimular el intestino se logra una mejor absorción de los nutrientes de nuestros alimentos.

No solo esto, sino que por medio de esta fruta también puedes obtener una rica fuente de antioxidantes que te ayudaran a preparar tu sistema inmunológico para combatir enfermedades y lucha contra los radicales libres.

Las peras: Estas son unas frutas regularmente consumidas más por su delicioso sabor que por sus propiedades, pero algo que necesitas saber es que si tienes problemas de hígado graso estas pueden ayudarte mucho gracias a su contenido en fibra soluble e insoluble que ayuda a procesar con mayor facilidad las grasas reduciendo de esta forma los niveles de colesterol al mismo tiempo que coadyuva a un adecuado funcionamiento del sistema digestivo.

Por otra parte, también puedes beneficiarte de su contenido en Vitamina B, C y E al igual que minerales como el hierro, potasio y calcio. Se ha logrado observar que el frecuente consumo de esta fruta ayuda a combatir la hipertensión arterial, perder peso, reforzar el sistema inmune, combate procesos inflamatorios, cuida los huesos y mucho más.

Este es un batido que puede serte de mucha ayuda para tratar el hígado graso

Probablemente escuchaste anteriormente del batido de melón con semillas de lechosa porque este remedio casero tiene mucha historia que contar, el mismo ha sido utilizado durante años para ayudar a combatir este problema. A este respecto, el día de hoy te mostraremos lo sencillo que puede ser prepararlo para que puedas comenzar a beneficiarte de él tú también.

En primer lugar, necesitaras conseguir los siguientes ingredientes: 500 ml agua, 300 g de melón y una cucharada de semillas de lechosa, si gustas también puedes agregar algún endulzante natural de tu preferencia para darle un sabor más agradable y sea más fácil de ingerir.

Cuando tengas tus ingredientes únicamente necesitaras picarlos y colocarlos dentro de una licuadora por no más de un minuto, cuando observes que este bien mezclado, deberás retíralo y tomarlo instantáneamente sin colar para no perder ninguna de sus propiedades ni disminuir la cantidad de fibra que es de tanta ayuda para tratar este problema.

Con tomas este batido una vez al día durante una o 2 semanas podrás observar una mejora clara en el funcionamiento de tu organismo gracias a que con esto se podrá estimular la producción de la bilis, a la absorción de los nutrientes en el intestino, eliminación de toxinas y procesamiento de grasas.

Comenta esta nota!